10 de Septiembre del 2007
En el comedor de B.L.
7:20 a.m.
Fin de “El mundo no basta o el Exodo”
(O como le llamo yo… por el boulevard de los ilegales rotos… en la fábrica de chicheros)
Y como, si no era de esperarse menos de aquella criatura… he visto muy poco, pero aun así la información es cuantiosa y bastante importante para mi beneficio propio.
Hasta el vació ya no es tan sobrecogedor como parecía… el mundo es solo mundo, pero…
¿Qué pasa cuando la fantasía que habita en tu cabeza, comienza a fugarse hacia la cada vez más histérica realidad?
Es curioso que lo pregunte… pero paso 8 horas de mi vida llenando comandas de chicheros. Los números jamás me habían hecho tanto daño… los odio.
Ahora que vivo con el querido Nicolás, la vida pinta de verde… si el verde de las plantas de la casa (que son bastantes) y el de la mota que pasamos fumando cada vez mas seguido.
Extraño el Maquina 501…
He visto buenas y muy malas películas… en mi computadora se admite de todo… menos lo vulgar… (Háganse a la idea de a lo que me refiero).
Ya no quiero comer… me siento como un cerdo y ya no importa el daño físico, si el mental ya esta mas que hecho.
Y ahora las ultimas carcajadas en esta inocua incursión de humor con Rodepe (lo común era no reírse de el ni del chiste… si no del pobre cabron)
En el comedor de B.L.
7:20 a.m.
Fin de “El mundo no basta o el Exodo”
(O como le llamo yo… por el boulevard de los ilegales rotos… en la fábrica de chicheros)
Y como, si no era de esperarse menos de aquella criatura… he visto muy poco, pero aun así la información es cuantiosa y bastante importante para mi beneficio propio.
Hasta el vació ya no es tan sobrecogedor como parecía… el mundo es solo mundo, pero…
¿Qué pasa cuando la fantasía que habita en tu cabeza, comienza a fugarse hacia la cada vez más histérica realidad?
Es curioso que lo pregunte… pero paso 8 horas de mi vida llenando comandas de chicheros. Los números jamás me habían hecho tanto daño… los odio.
Ahora que vivo con el querido Nicolás, la vida pinta de verde… si el verde de las plantas de la casa (que son bastantes) y el de la mota que pasamos fumando cada vez mas seguido.
Extraño el Maquina 501…
He visto buenas y muy malas películas… en mi computadora se admite de todo… menos lo vulgar… (Háganse a la idea de a lo que me refiero).
Ya no quiero comer… me siento como un cerdo y ya no importa el daño físico, si el mental ya esta mas que hecho.
Y ahora las ultimas carcajadas en esta inocua incursión de humor con Rodepe (lo común era no reírse de el ni del chiste… si no del pobre cabron)











